En otro perturbador caso de rellenos cosméticos administrados de manera incorrecta, una mujer del estado de Washington comparte su experiencia desgarradora después de que una inyección mal realizada provocara que su nariz prácticamente se quemara y se derritiera. Krysta Carson, una artista de 52 años de Seattle, habló sobre el incidente traumático, describiéndolo como «una experiencia aterradora».
La travesía de Carson con los procedimientos cosméticos comenzó hace más de una década cuando, como muchas personas que se acercan a la mediana edad, buscaba abordar los signos del envejecimiento. A pesar de haber recibido inyecciones de Botox durante dos décadas, aún enfrentaba preocupaciones relacionadas con la edad. Su insatisfacción alcanzó su punto máximo cuando desconocidos comenzaron a confundirla con su suegra.
En 2015, Carson optó por un tratamiento de relleno con un cirujano no identificado, sintiéndose segura con la seguridad del procedimiento. Sin embargo, una inyección en octubre de 2020 cambió radicalmente su vida. Lo que inicialmente parecía una inyección de rutina para un próximo evento resultó en una serie de síntomas extraños, incluyendo entumecimiento, hormigueo y habla pastosa.

