El Primer Tribunal Colegiado condenó a 30 años de prisión a un padrastro que quemó las manos de su hijastro de siete años de edad y a la madre del infante, por no reportar lo sucedido a las autoridades correspondientes.
El hecho criminal ocurrió en el año 2021, cuando el agresor quemó las manos del infante, debido a que este se chupaba uno de sus dedos, acción en la que la madre actuó en complicidad y encubrió.
Los jueces dispusieron que Canela Cordero cumpla la sentencia en la Penitenciaría Nacional de La Victoria y la madre en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres en San Cristóbal.

