Convertido en epicentro de incendios forestales que arrasan gran parte de Canadá, la provincia de Quebec espera con impaciencia la llegada de refuerzos internacionales para combatir el fuego, mientras el humo de los 150 incendios aún en curso alcanza a Estados Unidos.
Este evento es «otra señal preocupante de la manera en que la crisis climática afecta nuestras vidas», declaró la vocera de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, este miércoles.
Después de Alberta y Nueva Escocia, Quebec enfrenta incendios «nunca antes vistos». Actualmente hay 150 activos y de ellos un centenar está fuera de control. Y no se esperan lluvias importantes antes del lunes por la noche.
Con los efectivos con que contamos podemos cubrir al mismo tiempo unos 40 incendios pero hay 150 activos», dijo el primer ministro de Quebec, François Legault. «Tenemos que atender lo urgente», añadió.
Quebec movilizó cientos de personas para combatir el fuego y espera llegar a 1,200 con la ayuda internacional, especialmente con el arribo de bomberos franceses.
«Vemos que estamos en un peor año de lo que ya tuvimos y nuestros recursos están al límite», declaró por su parte el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, al resaltar la necesidad de prepararse mejor ante «esta nueva realidad».

