La discapacidad es un impedimento físico que algunas personas padecen desde su nacimiento, puede ser visual, auditiva o ambulatoria, pero también puede originarse en un accidente que las priva de facultades. Soportan, a lo largo de su vida, limitaciones para desplazarse, para interactuar con los demás o para integrarse a actividades sociales y laborales.
El Día Internacional de las Personas con Discapacidad se celebra el 3 de diciembre, proclamado en 1992 por las Naciones Unidas para defender la inclusión y los derechos de estas personas en todos los ámbitos de la sociedad.
El lema de esta conmemoración para este año es “Fomentar sociedades inclusivas para el progreso social”, que surge del compromiso de la Segunda Cumbre Mundial para el Desarrollo Social de construir un mundo más justo, que respete su condición de personas con todo lo que conlleva.
Saludamos que la conmemoración no haya pasado inadvertida para las autoridades, que han presentado el Plan Nacional de Discapacidad 2025-2035, una política pública orientada a la igualdad de oportunidades, accesibilidad universal, inclusión educativa, cultural y deportiva, así como trabajo decente y empleo sostenible.
La inclusión de los discapacitados es un imperativo social, porque se trata de que, en lo posible, puedan estudiar y formarse, trabajar y ganar su propio sustento, que los estados les garanticen sus medicamentos y tratamientos médicos y se los respete como individuos que sienten y sufren.
Este respaldo se justifica porque los discapacitados tienen más posibilidades de crecer y vivir en la pobreza, salvo contadas excepciones, y también sufren discriminación y en muchos casos son estigmatizados, y les cuesta conseguir un empleo.
Las ciudades tampoco son amigables, pues tienen que desplazarse de un lugar a otro, ya sea en silla de ruedas, en transporte público, en el caso de los ciegos cada cruce de calles es un desafío a la muerte, además de la inseguridad porque son presa fácil de la delincuencia.
Aceptarlos, integrarlos y brindarles apoyo es parte de lo que cada sociedad debe hacer para que los discapacitados reciban el trato humano que merecen.

