Guía nutricional para pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal en remisión

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La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, requiere un abordaje nutricional específico, especialmente durante los períodos de remisión. En este contexto, el Grupo Argentino de Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GADECCU) ha elaborado una pirámide alimentaria adaptada a pacientes con EII, basada en evidencia científica y alineada con el patrón de alimentación mediterráneo.

En la base de la pirámide se destaca la importancia de:

  1. actividad física diaria (60 minutos)
  2. equilibrio emocional
  3. técnicas culinarias saludables
  4. adecuada hidratación con agua segura (4-6 vasos al día). 

Estos pilares acompañan la selección de alimentos y contribuyen al bienestar general del paciente.

Los alimentos recomendados se organizan jerárquicamente. Las frutas y verduras, preferentemente de variedad y color, deben consumirse en cada comida. Se sugiere entre 2 a 3 frutas al día y media taza o una unidad de verdura por comida. Le siguen los cereales integrales (si hay tolerancia), papas, arroz, pastas, y pan, con una porción por comida.

Las proteínas deben provenir principalmente de carnes blancas (pollo sin piel y pescado) y legumbres como lentejas, garbanzos y soja, incorporadas unas tres veces por semana. También se recomienda el consumo de lácteos bajos en grasa y sin azúcar agregado, en dos porciones diarias, y el uso moderado de aceite de oliva y frutos secos.

Por otro lado, se deben evitar los alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas, embutidos, fiambres, carnes rojas más de una vez por semana y alcohol. El consumo de dulces, productos de panadería industrial y aderezos con aditivos también debe limitarse.

La adaptación dietética varía según la etapa clínica.  En períodos de enfermedad activa se recomienda consumir frutas peladas y cocidasevitar frutos secos enteros y desecados, y preferir verduras cocidas o en puré, evitando piel, tallos y semillas. Las legumbres deben estar en forma de puré o harinas para facilitar la digestión. En pacientes con estenosis o ileostomía, se priorizan frutas y verduras cocidas y en puré, evitando igualmente pieles y semillas.

Se enfatiza que estas pautas deben individualizarse con la ayuda de un profesional especializado en nutrición, considerando la etapa de la enfermedad, el estado nutricional y la tolerancia individual. Una alimentación adaptada no solo mejora el pronóstico clínico, sino que contribuye significativamente a la calidad de vida de quienes conviven con la EII.  Esta columna fue gracias al Grupo Argentino de Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GADECCU) y es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo.