Cientos de personas fueron detenidas en la tercera noche de disturbios en Francia por la muerte de un joven baleado por un policía para quien la justicia decretó prisión preventiva por homicidio voluntario.
Anticipando otra noche turbulenta, el gobierno desplegó 40,000 agentes en todo el país que, alrededor de las 03H00 (01H00 GMT), ya habían practicado al menos 421 detenciones, según el entorno del ministro de Interior.
La mayoría de los arrestados tienen entre 14 y 18 años, explicaron estas fuentes.
La violencia estalló el martes en las afueras de París y se extendió a otras partes de Francia después de la muerte de Nahel, de 17 años, por un disparo a quemarropa de un agente en un control vial que quedó registrado en video.
En un informe interno, los cuerpos de seguridad preveían «una generalización» de la violencia en las próximas noches, con «acciones dirigidas a las fuerzas del orden y los símbolos del estado», dijo una fuente policial.
«No culpo a la policía, culpo a una persona: la que quitó la vida a mi hijo», dijo al canal France 5 Mounia, la madre de Nahel, en su primera entrevista desde los hechos.

