Tenía siete años y una sonrisa perenne en el rostro. Se la pasaba estudiando y dibujando en su cuaderno. Era una niña ejemplar, educada, amable y respetuosa que jugaba en el patio de su casa rodeada de familiares cuando, de manera repentina, la alcanzó la muerte.
Odry Ayleen Arias Díaz falleció luego que el conductor Marcial Vicente Montero, de 50 años, perdió el control de su vehículo, impactó una pared y penetró al patio donde la menor se encontraba junto a familiares, quienes salieron ilesos.
Montero indicó en el acta declaratoria que la tragedia se debió a que su vehículo se aceleró “de forma repentina” en la calle Paraíso del municipio de Haina, en San Cristóbal.
Odry Ayleen murió al instante, sin embargo, sus familiares la llevaron a un centro de salud con la esperanza de que reaccionara.
Entre llantos y sumergida en el dolor, la madre de la niña expresó que todavía no ha podido asimilar la muerte de su hija al considerar que este no fue un simple accidente de tránsito debido a que la menor no estaba en la calle.

