Una alimentación equilibrada es fundamental para conservar la vitalidad, prevenir caídas y mantener la fuerza e independencia funcional en la tercera edad, afirma el nutricionista y catedrático de Ciencias del Deporte de la Universidad Europea, Vicente Javier Clemente.
Además, explica que uno de los principales riesgos asociados al envejecimiento es la sarcopenia, la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular. «Si no se presta atención a la dieta y al ejercicio, esta puede iniciarse desde los 50 años y dificultar tareas cotidianas como subir escaleras o cargar bolsas», advierte.
Para contrarrestar estos efectos, recomienda seguir el patrón mediterráneo, con abundancia de frutas, verduras, proteínas de calidad, cereales integrales y grasas saludables.
Por otro lado, el experto señala que es común en mayores la baja ingesta de proteínas o el consumo excesivo de ultraprocesados, así como la insuficiencia en el consumo de agua. Sin embargo, incluir proteínas en cada comida, aumentar la ingesta de alimentos frescos y mantener una correcta hidratación «puede suponer una notable mejoría en pocos días».

