Detrás de un baño portátil instalado en una actividad multitudinaria, en obras de construcción, en pozos sépticos o cualquier espacio donde no existe una conexión directa al sistema de alcantarillado, existe un proceso sanitario complejo que comienza con la recolección de los residuos y termina con su tratamiento y disposición final.
El manejo de aguas residuales no se limita a los baños móviles. Una parte importante de las edificaciones, incluyendo torres y viviendas, utiliza sistemas sépticos que requieren limpieza periódica para evitar obstrucciones, desbordamientos y otros problemas sanitarios que afecten la salud.
La ausencia de un sistema de drenaje sanitario en algunas zonas y la obsolescencia de los pocos existentes son parte de un problema que devela falta de planificación y de una política pública que evite el crecimiento del problema.
Sin embargo, ese proceso que debería concluir con el tratamiento adecuado de los residuos sanitarios parece romperse en las vías internas del vertedero de Duquesa, donde diariamente camiones cisterna acuden a depositar excrementos humanos en una zanja ubicada en los laterales de las carreteras.
Durante un recorrido realizado se pudo observar y documentar mediante imágenes de dron cómo camiones utilizados para transportar residuos sanitarios colocan sus mangueras directamente en una zanja y descargan allí la materia fecal, sin que se observe un sistema de tratamiento o infraestructura diseñada para recibir este tipo de desechos.

