Si un crucero de primera categoría cuenta con un casino o una sala de juegos de azar como parte de las amenidades incluidas a sus visitantes y permanece por lo menos seis horas en aguas nacionales, deberá contar con una licencia otorgada por las autoridades dominicanas para operar esta actividad a bordo.
Esto es lo que propone un borrador de resolución que el Ministerio de Hacienda y Economía acaba de someter a vistas públicas para recibir observaciones y recomendaciones.
Se trata del primer instrumento de esta institución que busca normar un componente del turismo de cruceros, un segmento cada vez más en auge en el país: solo en el 2025, a la República Dominicana llegaron 788 barcos con 2,815,732 visitantes a bordo, según los datos oficiales.
De ser aprobada, la resolución obligará a toda embarcación de primera categoría –es decir, con una capacidad superior a los 2,000 pasajeros– a conseguir una licencia que avale esta actividad, considerando que los casinos en cruceros «pueden ser utilizados como instrumentos para el lavado de activos y el financiamiento de terrorismo».
Por eso, el documento considera imperativo aplicar la misma regulación que reciben las salas de juegos de azar en hoteles de primera categoría a los cruceros que naveguen o atraquen en territorio marítimo dominicano.

