El ministerio de Salud Pública informó ayer que hasta la fecha en el país no se ha registrado ningún caso de sarampión y dispuso el reforzamiento de la vigilancia y monitoreo en los puntos de entrada al territorio nacional, entre ellos aéreos, terrestres y marítimos, para prevenir la posible reintroducción de la enfermedad.
La disposición del Ministerio de Salud Pública es en respuesta al reciente brote de sarampión que afecta en varios países de las Américas, con el objetivo de reducir el riesgo de reintroducción del virus que produce la enfermedad, que es altamente transmisible, cuyo último brote epidémico en territorio dominicano ocurrió en el 2001.
Las autoridades sanitarias informaron además que en colaboración con los clústeres turísticos y las autoridades locales, se realizan capacitaciones continuas y actividades preventivas para reducir cualquier riesgo de transmisión.
El ministro de Salud, doctor Víctor Atallah, destacó que la vigilancia epidemiológica en el país se mantiene activa y que hasta la fecha no se ha registrado ningún caso de sarampión.
Destacó que hasta el momento, el país sigue libre de sarampión, rubéola y síndrome de rubéola congénita y que la tasa de notificación de casos sospechosos se ha mantenido dentro de los parámetros establecidos por la OPS, y como parte de la vigilancia epidemiológica, se han revisado más de 800,000 registros hospitalarios sin encontrar casos confirmados de sarampión.
Recordó que el sarampión es una enfermedad prevenible mediante la vacunación, y que gracias a los altos índices de inmunización se ha logrado reducir significativamente el riesgo de su reaparición y llamado a los padres para que revisen la tarjeta de vacunación de sus hijos y se aseguren de que estén al día con las vacunas correspondientes.
Los síntomas
El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta sobre todo a los niños, entre sus principales síntomas figuran la fiebre alta, tos, rinorrea, ojos rojos y llorosos, manchas blancas en la cara interna de las mejillas y erupción en todo el cuerpo. Entre los más severos se incluye la diarrea intensa, infecciones de oído, ceguera, neumonía y encefalitis.
En República Dominicana el último brote epidémico de sarampión ocurrió en el 2001 con alta morbimortalidad. El país fue certificado libre de sarampión desde el 2016.

