Si bien esta enfermedad no es prevenible, la adopción de hábitos saludables, como ejercicio, alimentación equilibrada, actividades mentales como la lectura y escritura manual, ayudan a reducir riesgos y fortalecer la reserva cognitiva.
Lo más triste era ver que, poco a poco, pierden la conciencia de lo que ocurre a su alrededor y que ese ser humano fuerte se convierte en una frágil e indefensa persona que necesita ayuda para sobrevivir”.

