Una avalancha de agentes de IA capaces de realizar tareas de forma autónoma está revolucionando el mundo tecnológico y los mercados financieros, que intentan identificar a los ganadores y perdedores de la economía del futuro.
Atrás quedaron los días en que ChatGPT simplemente respondía a una pregunta; ahora se da la bienvenida a los agentes, verdaderos asistentes capaces, entre otras cosas, de escribir miles de líneas de código por sí mismos y también de probarlas incansablemente para entregar una aplicación lista para usar.
«Estamos en un punto de inflexión», resume Shay Boloor, de la consultora Futurum Group, al indicar que pronto millones de agentes de IA gestionarán de forma rutinaria tareas que durante mucho tiempo habían sido atendidas por personas.
«Nunca antes habíamos tenido una disrupción tecnológica de esta magnitud», dijo Boloor a la AFP.

