Choque entre Oliver y Guillén , una lucha por la candidatura a la alcaldía que apenas comienza .
San Cristóbal RD. En San Cristóbal el PLD tiene una papa caliente con la candidatura a la alcaldía por el municipio cabecera.
Las aspiraciones municipales en esa organización estan polarizadas entre Nelson Guillén, exalcalde, y su antiguo jefe operativo, Oliver Santos, quien aquilata por demás experiencia municipal.
Guillén, luego de su lanzamiento oficialmente, fue duro al decir que seria un suicidio político del PLD llevar en esa boleta un candidato muy joven y al que le falta tiempo y popularidad.
Aseguró que las encuestas lo colocan por encima de todos los aspirantes, incluyendo a Oliver, ex funcionario durante su gestión en la alcaldía.
Oliver, poco después respondió con un acto en el que concitó el respaldo de importantes dirigentes de esa organización, como Andrés de las Mercedes, del Comité Central, y el ex gobernador Julio César Díaz, regidores y una veintena de presidentes intermedios y de Comité de base.
El joven dirigente Peledeista y también miembro del Comité Central, Oliver Santos, salió duro y guapo.
Guillén, sin dudas, puntero en la preferencia externa del electorado, no debe dormirse en sus laureles frente a un joven político que ha logrado quitarse de encima el rechazo que se agenció durante la pasada gestión municipal.
Guillén aventaja a Oliver fuera del PLD, pero internamente, el ex tesorero del ayuntamiento tiene mejor valoración. Además de que muchos opositores del ex alcalde al momento de escuchar sus nuevas aspiraciones decidieron endosar su respaldo a Oliver, no porque esa decisión sea de corazón, si no como una manera de mostrar su enojo con el veterano comunicador.
Guillén debe tener cuidado y no dejárselo todo a las encuestas y una posible alianza.
Ya la dedocracia no funciona en el PLD. Además de que Santos, cuando hablar de esa organización hace tres años, era una mala palabra, salió al ruedo a recorrer los barrios y visitar a los desmoralizados dirigentes y eso los peledeistas lo reconocen. Es la razón que le permitió quitarse de encima la tasa de rechazo que se agenció durante la gestión de su adversario, hoy Nelson Guillén.
El muchacho es un fajador y Guillén no puede perder eso de vista. Fue su armador durante la exitosa campaña como candidato a diputado, y luego como alcalde. Y si hoy el electorado habla bien de su administración municipal derrotada por José Montas, es porque junto a él estuvieron detrás cerebros como Santos, lo que lo acredita como una opción buena del PLD para llevar juventud y talento a esa alcaldía.
El veterano comunicador debe arreciar y tratar de ir en busca de la estructura que abandonó tan pronto ganó la alcaldía y una de las principales razones por la que pedio frente a José Montás.
Al acto de lanzamiento de sus aspiraciones no asistió un solo dirigente ni amigo de los que lo llevaron, primero a la diputación y luego al ayuntamiento, lo que muestra una debilidad que Oliver ha sabido capitalizar.
En esas dos campañas Guillén debió conocer la capacidad de trabajo de su estratega y jefe operativo que lo llevó al Congreso y luego al poder municipal. Si dejó el pellejo para esos proyecto, imagino que ahora para el entregará su vida.
Guillén, si se duerme en los laureles y no hace los ajustes necesarios, las encuestas no evitarán el triunfo de un político joven y ya con experiencia municipal, y más aún , con el reconocimiento general de que cuando muchos enterraron la cabeza como el avestruz ante un PLD derrotado y perseguido , él salió a dar la cara por el entonces alicaído Partido de la Liberación Dominicana en San Cristóbal y su dirigencia.

