Temis, la diosa de la justicia, suele representarse con una balanza que simboliza la equidad. Sin embargo, en la República Dominicana, esa balanza parece inclinarse drásticamente hacia un lado cuando se trata de la remuneración económica.
La falta de paridad entre los sueldos que devengan los fiscales y los jueces del Poder Judicial ha comenzado a «afear» un sistema que exige igual compromiso, pero ofrece recompensas muy distintas.
Aunque ambos presupuestos son fijados por el Poder Ejecutivo, la responsabilidad de la asignación recae en el Consejo Superior del Ministerio Público, representado por la procuradora Yeni Berenice Reynoso y el Consejo del Poder Judicial, representado por Luis Henry Molina, respectivamente.
Esta autonomía ha creado una brecha salarial que se hace más profunda a medida que se asciende en la jerarquía.
Sin en el caso de los jueces, estos han convocado un paro de labores programado para el 21 de mayo, en demanda de mejores condiciones laborales y un reajuste salarial acorde a la «alta responsabilidad» que conlleva el ejercicio de sus cargos en la administración de justicia.
Ante esa convocatoria, el presidente del Consejo del Poder Judicial, Henry Molina convocó de urgencia a los miembros de este órgano para canalizar estas inquietudes y darles el seguimiento técnico y humano que requieren.

