Donald Trump, acusado junto con sus dos hijos de haber inflado el valor de sus activos inmobiliarios en la década de 2010, arremetió contra el «simulacro» de juicio que se inició este lunes en Nueva York en su presencia.
«Es una farsa» y una «caza de brujas», deploró Trump ante la prensa. «Lo que está ocurriendo aquí es una tentativa de perjudicarme en la elección», agregó el expresidente de Estados Unidos, favorito en las primarias republicanas para volver a la Casa Blanca en las elecciones del próximo año.
