El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó reducir la cantidad de tareas escolares que reciben los estudiantes rusos, según informa el lunes el Kremlin en su página web.
«La reducción del tiempo real dedicado a hacer los deberes» busca crear una carga educativa que sea «equilibrada» y «provechosa» para el estudiante, señala.
Putin también exige recortar el número de pruebas y exámenes que persiguen valorar a lo largo del año escolar el conocimiento de los estudiantes en una asignatura en concreto.
En el año de la familia, consideró mucho más importante promover «las relaciones interdisciplinarias» y mejorar la coherencia entre los programas educativos y los materiales que se incluyen en los exámenes finales.
Tradicionalmente, los escolares rusos tienen que invertir varias horas en completar las tareas, carga que ha sido criticada por igual por padres y expertos.
El presidente encargó a las autoridades competentes presentar el correspondiente informe antes del 1 de diciembre en el marco de los planes nacionales que presentó a finales de febrero en su discurso sobre el estado de la nación.

