Si algo caracterizó los 16 meses del primer gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa fueron la cantidad de conflictos y desafíos que enfrentó, desde la violenta arremetida de bandas criminales hasta prolongados racionamientos eléctricos.
Esa carta de presentación le llevó a acreditarse un abultado triunfo el domingo sobre la opositora de izquierda Luisa González, con quien se enfrentó y venció por segunda ocasión en el balotaje de las elecciones presidenciales.
Con el 93,59 % del escrutinio, Noboa sumó un 55,85% de votos mientras González un 44,15%. La autoridad electoral lo declaró ganador al evidenciarse una «tendencia irreversible».
«Esta victoria ha sido histórica, una victoria de más de 10 puntos, de más de un millón de votos, con lo que no queda duda de quién es el ganador«, proclamó Noboa en su primera reacción, tras la ganancia, y consideró penosa la actitud de su rival que dijo no reconocer los resultados.
Sin mayor experiencia en la política, el mandatario, de 37 años y heredero de un millonario emporio familiar, llegó al poder en noviembre de 2023 para completar el mandato de Guillermo Lasso, quien ese año disolvió la Asamblea y acortó su propio período.

