Este miércoles conmemoramos la Revolución del 24 de Abril de 1965, un momento trascendental en la historia de la República Dominicana. Hace décadas, nuestro pueblo se alzó con valentía y determinación contra la opresión y la injusticia.
Este levantamiento popular, iniciado por militares, civiles y miembros de la resistencia en apoyo al depuesto presidente Juan Bosch, marcó un hito en nuestra lucha por la libertad y la democracia.
Como reseña José del Castillo Pichardo en su columna «Conversando con el tiempo», publicada en Diario Libre, «En la batalla del 65 cada cual puso lo suyo. Los militares constitucionalistas y los civiles que abrazaron las armas en los comandos realizaron su tarea».
«Los trabajadores de la cultura tomaron el pincel y la brocha gorda para cuajar en cartelones, en telas, cruza calles y murales, las consignas que sintetizaban el sentido movilizador de la épica, las imágenes que plasmaban los motivos de la lucha».
«Silvano Lora, José Cestero, Ramírez Conde, Ada Balcácer, Asdrúbal Domínguez, Dionisio Pichardo, Leopoldo Pérez (Lepe), Norberto Santana, Hernández Ortega, Ramón Oviedo, o Elsa Núñez, entre otros, asumieron la labor de realización y difusión de un arte militante ajustado a los requerimientos del momento. Disparaban con certera efectividad morteros de arte».

