La tormenta Franklin trajo a su paso por el territorio dominicano inundaciones que muchos ciudadanos usaron como piscinas.
Niños y adultos de distintos rincones de la capital, la zona de Haina en la provincia de San Cristóbal, hasta el sur profundo del país, en Barahona, y muchos lugares más se bañaron en medio del torrente de agua contaminada que corrió.
Los vídeos en las redes sociales fueron variopintos, donde la chercha y la diversión disfrazada de imprudencia se hizo sentir en algunos lanzándose del segundo piso de viviendas y otros nadando en las aguas sucias.
Pese al llamado de las autoridades a la prevención, fueron muchos los que hicieron caso omiso y no se quedaron en sus casas ni en lugares seguros.

