En un ambiente de solemnidad, la Iglesia católica despide este sábado a monseñor Gabriel Antonio Camilo González, obispo emérito de la Diócesis de La Vega, durante la misa de cuerpo presente celebrada en el Santuario Nacional Nuestra Señora de las Mercedes, lugar al que el prelado consideraba su «segunda casa» por su profunda devoción mariana.
La eucaristía fue presidida por monseñor José Amable Durán Tineo, de la Diócesis de La Vega, y reunió a obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y cientos de fieles que acudieron a rendir homenaje a quien dedicó 64 años al ministerio sacerdotal.
Durante la homilía, Durán Tineo destacó que monseñor Camilo vivió el Evangelio con sencillez, entrega y fidelidad, dejando una huella profunda en la Iglesia dominicana, especialmente por su impulso a la pastoral vocacional.
«Realizó su ministerio de todo corazón y con una entrega inmensa», expresó el celebrante, al recordar que, aunque inició su vida sacerdotal en la Arquidiócesis de Santo Domingo y desarrolló parte de su ministerio en Baní, fue en la Diócesis de La Vega donde consolidó la mayor parte de su labor episcopal.

