En tal sentido, la especialista recomienda estar alerta a los síntomas persistentes, adoptar hábitos de vida
Alberts puntualizó que el cansancio, la preocupación y la sobrecarga emocional requieren atención cuando persisten durante varias semanas, se intensifican o interfieren con el sueño, el trabajo y las relaciones personales.
Indicó que el estrés crónico puede manifestarse mediante dolores de cabeza, tensión muscular, fatiga, problemas digestivos, alteraciones del sueño y cambios en el apetito.
La psicóloga distinguió el estrés del agotamiento o burnout, un estado más severo de desgaste físico, mental y emocional asociado con la exposición prolongada a situaciones de tensión.
Entre sus señales figuran la pérdida de motivación, el distanciamiento emocional y la sensación de ineficacia, incluso después de realizar grandes esfuerzos.
Para proteger el bienestar mental, recomendó priorizar el descanso, mantener una actividad física regular, establecer límites entre las responsabilidades y la vida personal, y fortalecer los vínculos sociales.
Asimismo, aconsejó incorporar pausas durante la jornada, fijar expectativas realistas y reservar

