Con una oportunidad histórica de conseguir su primer anillo de la NBA, Denver se volcó este jueves sin reservas con los Nuggets, que se estrenaron en unas Finales de la NBA ante los Miami Heat.
Desde horas antes del comienzo del primer partido, cientos de fans de los Nuggets se congregaron en el centro de la ciudad y los alrededores del estadio Ball Arena para ‘calentar’ el ambiente antes de un encuentro con mayúsculas en la andadura de la franquicia que lidera en la pista el serbio Nikola Jokic.
«¡Let’s go Nuggets!» (¡Vamos, Nuggets!) cantaban unos fans vestidos con camisetas de sus jugadores favoritos, como Jokic o Jamal Murray, pero también de algunos iconos del baloncesto que pasaron por Denver como Dikembe Mutombo o Allen Iverson.
Aunque durante la mañana llovió en la ciudad de ‘una milla de altura’ -ya que Denver se encuentra a 1.608 metros por encima del nivel del mar-, en la previa de este primer partido de las Finales salió el sol y los espectadores pudieron disfrutar de cervezas y también tirar a canasta en uno de los numerosos juegos que ofrecieron los Nuggets en los alrededores del estadio para entretener a sus seguidores.
Tampoco faltó la música, ya fuera con bandas de percusión o con un DJ, ni las animadoras de los Nuggets bailando.

