Las fuertes nevadas en la prefectura de Niigata, al noroeste de Tokio, dejaron este martes serios atascos y centenares de vehículos atrapados en las carreteras, lo que obligó a las Fuerzas de Autodefensa (ejército) japonesas a intervenir.
Los atascos afectaron especialmente a las ciudades de Kashiwazaki y Nagaoka, donde el ejército se encontraba hoy realizando tareas para retirar la nieve y proporcionando alimentos y combustible a los coches parados, con el fin de que puedan retomar la marcha.
«Hubo varias llamadas de ambulancia debido a estos atascos por parte de personas que no se encontraban bien y ahora están siendo atendidas. También se están tomando medidas para sacar a estas personas lo antes posible, teniendo prioridad sus vidas», dijo hoy el portavoz gubernamental, Hirokazu Matsuno, en una rueda de prensa.
Según la oficina local del Ministerio de Territorio, Infraestructuras, Transporte y Turismo, a las 5 de la mañana de este martes, los vehículos estuvieron atascados en tramos de carretera de unos 33 kilómetros.

