Tuve el honor de participar en la conmemoración del 24.º aniversario de la creación, mediante el Decreto núm. 514-02, de la Escuela Nacional del Ministerio Público, fundada el 3 de julio de 2002. Fue un acto de gran significado institucional, en el que se resaltaron los principales logros académicos y de formación alcanzados a lo largo de estas más de dos décadas de servicio al fortalecimiento del sistema de justicia dominicano.
En las fotografías comparto junto a la destacada docente y jueza de San Cristóbal, Edalia Mateo Álvarez, así como con Ramón Núñez, pasado rector de esta academia. También estuvieron presentes miembros del Consejo Superior del Ministerio Público y de la propia academia, distinguidos fiscales, docentes, colaboradores e invitados especiales que han sido parte del crecimiento y consolidación de esta institución.
La ceremonia estuvo encabezada por la rectora, Marien Montero, con el decidido respaldo de la Procuradora General de la República, Yeni Berenice Reynoso Gómez, reafirmando el compromiso institucional con la excelencia académica y la capacitación permanente de los miembros del Ministerio Público.
Este emotivo encuentro nos motiva a continuar escribiendo mis apuntes sobre el origen y la evolución de esta academia, obra que será puesta en circulación el próximo mes de noviembre. En sus páginas rendiremos homenaje a todos los hombres y mujeres que hicieron posible este proyecto desde sus inicios, reconociendo su visión, esfuerzo y dedicación para convertirlo en lo que hoy es un prestigioso Instituto de Educación Superior al servicio de la justicia y de la sociedad dominicana.

