Richard Medina, con 20 años ejerciendo la medicina y una década como cardiólogo pediátrico, encontró un patrón alarmante en el último año con adolescentes sufriendo de insuficiencia renal aguda. ¿Común denominador? Prospectos que se preparan en programas para buscar firmas.
Les han llegado a sus consultorios en la Plaza de la Salud, en Corazones Unidos, en San Pedro de Macorís, les llegan desde Haina, Pedro Brand, San Cristóbal, lo que le llevó a ahondar en sus archivos, indagar y encontró un patrón común. El uso de esteroides, que incluyen medicamentos sin ni siquiera estar autorizada su comercialización en el país por el Ministerio de Salud Pública. Medina indicó que ha recibido al menos a 15 adolescentes en el último año, con cuadro clínico tan grave como riñones destrozados y requiriendo diálisis, pacientes que ahora cruzan los dedos a la espera de un donante.

