Abuela de los niños quemados en Cambita estaba en un colmado cuando comenzó el incendio

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Santo Domingo .-Mirando hacia donde hasta el pasado viernes se encontraba su humilde vivienda de zinc y madera, ahora convertida en cenizas y con restos de lo que era su estufa, Nelly Hernández Rosario lamentaba que esa trágica noche murieran sus tres nietos.

Bastaron sólo los cinco minutos que se toma por el estrecho camino desde su casa hasta subir a la calle principal, en Los Toros del municipio de Cambita Garabitos en San Cristóbal, a comprar unas masitas y un refresco para cenar, para que al regresar encontrara su casa ardiendo en llamas, sin poder socorrer a la niña de nueve meses, y dos varones de dos y cuatro años, respectivamente.

Jeidel, Kairo y Daniela, estaban al cuidado de Nelly desde hacía tres meses, cuando su hija Marta Hernández, de 19 años y madre de los niños, se trasladó a San Cristóbal a trabajar para buscar el sustento de sus hijos porque no contaba con ayuda de los padres de estos.

“Yo venía cuando cobraba”, expresó Marta con rostro entristecido y sin poder mediar muchas palabras, por lo que sus allegados explicaron que llevaba el dinero para la leche y lo que necesitaba, así como pasar tiempo con ellos.

Cabe destacar que la situación de Marta también la viven muchas madres solteras, quienes sin ayuda de los progenitores de sus hijos, tienen que buscar la manera de resolver con sus vástagos.

El incendio
Según relató la familia, cuando los bomberos llegaron ya no había nada que salvar y los vecinos ayudaron a sofocar el incendio con cubetas de agua y arena a unas llamas que se extendieron rápidamente a eso de las 8:40 de la noche.

Dailin Hernández, tío de las víctimas mortales, manifestó que los bomberos fueron con estinguidores, debido a lo incómodo que es acceder a la zona, pero cuando llegaron ya el fuego no estaba fuerte.

Refirió que sus sobrinos en las mañanas, cuando llegaba de trabajar, siempre le llevaban el café que preparaba Nelly.

Hasta ahora se presume que el incendio se debió a un cortocircuito, puesto que el servicio de energía eléctrica venía presentando fallas desde tempranas horas, por lo que suponen que el mayor de los niños pudo haber conectado la televisión.