El papa que caminó con los pobres: su recuerdo sigue presente

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Buenos Aires, 21 abr (EFE).- A un año de la muerte del papa Francisco, su legado sigue latiendo con especial fuerza en los barrios populares de su Argentina natal, donde los curas villeros y las barriadas populares recuerdan y mantienen vivo su mensaje de una Iglesia «pobre y para los pobres».

El impulso de Francisco -entonces aún Jorge Mario Bergoglio- fue importante para la consolidación de un movimiento que había surgido a finales de los sesenta cuando un grupo de sacerdotes optó por instalarse en barrios carenciados y acompañar de cerca a sus comunidades.

Aquellos curas construyeron una pastoral asentada en la cercanía y la vida compartida: misas en pasillos, presencia cotidiana y trabajo social en territorios marcados por la precariedad. Con los años, esa experiencia se consolidó como una red con fuerte arraigo barrial, donde lo religioso y lo comunitario se entrelazan.

Durante su trabajo en Argentina, Bergoglio promovió una presencia más activa de la Iglesia en las villas, respaldó a los sacerdotes que trabajaban en esos barrios y alentó la creación de nuevas parroquias y espacios pastorales.

Décadas después, su elección como papa fue celebrada en esos barrios como un triunfo propio, y el 21 de abril de 2025 lo despidieron con ese mismo fervor: las capillas se llenaron de velas y fotos y se celebraron misas al aire libre y encuentros comunitarios para recordarlo.