Nueva York.- Sustancias asociadas a un mayor riesgo de cáncer, de alteraciones hormonales y del sistema inmunológico… Las extensiones de pelo son uncóctel de sustancias químicas peligrosas para la salud, según ha constatado una investigación que recoge este miércoles la revista científica Environment & Health.
Las extensiones de pelo pueden estar fabricadas con fibras sintéticas y/o materiales de origen biológico, incluido el cabello humano, y a menudo se tratan con sustancias químicas para hacerlas resistentes al fuego, impermeables o antimicrobianas.
Se colocan directamente sobre el cuero cabelludo, y cuando se calientan y se peinan, liberan esas sustancias químicas al aire y pueden ser inhaladas.
El problema es que las empresas que fabrican las extensiones en Estados unidos “rara vez revelan los productos químicos utilizados para conseguir esas propiedades, lo que impide que los consumidores sepan el efecto para su salud de su uso prolongado”, señala una de las autoras del estudio, Elissia Franklin, investigadora en el Instituto Silent Spring de Massachusetts.
Al “oscurantismo” de la industria se suma, según los autores, la falta de regulación sobre el uso de químicos en este tipo de productos en Estados Unidos.

