BARCELONA.- En una sentencia considerada pionera en el ámbito del derecho sexual y del consentimiento, la Audiencia de Barcelona condenó a un año de cárcel a un hombre por haberse quitado el preservativo durante una relación sexual sin el consentimiento de su pareja. La resolución judicial reconoce esta conducta —conocida internacionalmente como stealthing— como una vulneración grave de la libertad sexual de la víctima.
Los hechos se produjeron durante un encuentro íntimo ocurrido en el 2022, en el que ambos habían acordado mantener relaciones con protección. Sin embargo, en el transcurso del acto, el acusado se retiró el preservativo sin informar ni pedir autorización a la mujer, quien descubrió la situación después y presentó la denuncia ante las autoridades.
El tribunal consideró que la acción constituye un atentado contra el derecho al consentimiento libre e informado, al alterar de forma unilateral las condiciones bajo las cuales la víctima había aceptado la relación sexual. Según la sentencia, el acusado “modificó sin consentimiento un elemento esencial del acuerdo sexual, comprometiendo la integridad física y moral de la denunciante”.
La Fiscalía sostuvo durante el proceso que el acto no solo implicó un riesgo sanitario, sino también una vulneración directa de la autonomía sexual de la mujer, argumento que fue acogido por los magistrados. El fallo impone al condenado una pena de prisión y el pago de una indemnización por los daños psicológicos ocasionados.
Expertos en derecho penal y colectivos feministas han destacado la relevancia del caso, al consolidar una interpretación más amplia del consentimiento sexual dentro del marco legal español. “Esta sentencia refuerza la idea de que el consentimiento no se presume, se mantiene; y que cualquier modificación en las condiciones pactadas requiere una aprobación expresa”, señaló una jurista especializada en violencia de género.

