Los aranceles del 25 % para los automóviles, camiones ligeros y autopartes importados por Estados Unidos entraron en vigor este jueves, una medida de peso en la guerra comercial impulsada por el presidente Donald Trump.
Los componentes fabricados por México y Canadá quedan exentos de los aranceles, mientras los fabricantes de vehículos japoneses, surcoreanos y alemanes están entre los más afectados por la medida.
Los aranceles a los vehículos entran en vigor después de que Trump anunciara un arancel global del 10 % para todos los productos de la mayoría de países del mundo que, en algunos casos, como China o la Unión Europea (UE), será todavía mayor.
La Casa Blanca asegura que esta medida sobre los vehículos atraerá inversiones de capital extranjero y fomentará la manufactura nacional.
Las consecuencias de la medida
Pero también puede provocar una subida de precios para los consumidores estadounidenses (hay estudios que hablan de incrementos de precio en los coches de entre 2,500 y 20,000 dólares).
Además, puede recrudecer aún más la guerra comercial que Washington ha decidido librar con varios de sus principales socios comerciales, que se preparan a su vez para presentar medidas punitivas correspondientes.

