Es el match que la MLB y las televisoras que compran los derechos quieren que se materialice cada año, pero que no hay fortuna ni sistema informático que pueda garantizar. Son las ciudades más pobladas y conocidas de los Estados Unidos, es Wall Street vs Hollywood, personificado en Aaron Judge y Shohei Ohtani, con varios brookers y actores de repartos que apuestan a lograr protagonismo.
Yankees y Dodgers, una rivalidad que comenzó en Nueva York hace más de un siglo y que ha sido el enfrentamiento más habitual en el Clásico de Otoño (11 veces), arrancan esta noche una Serie Mundial que promete batir récord de audiencias en Estados Unidos y el otro gran mercado, Japón.
Un capítulo final que se presta para ser el punto culminante de una temporada que ha disparado la asistencia a los estadios a nivel de 2017, con rating convencional y de streaming crecido en doble dígito, impulsado por ajustes al juego, figuras emergentes y épicas, con un Ohtani de otro planeta como gran protagonista.
Amplios favoritos para ganar el premio al Jugador Más Valioso en sus ligas, el desempeño de Judge y Ohtani puede marcar el curso de un choque de pronósticos reservados.
Unos Bombarderos del Bronx que esas 14 campañas sin hacer el último descorche parece una eternidad para su afición contra unos Esquivadores que atraen a su parque más público que cualquier otro equipo en el planeta (3,9 millones).

