La fuerte sequía que castiga la Amazonía brasileña, en donde las aguas de sus ríos están en niveles mínimos, así como las temperaturas récords de los últimos días, provocaron la muerte de toneladas de peces en una laguna próxima a Manaos, la principal ciudad de la mayor selva tropical del mundo.
Miles de peces muertos aparecieron flotando este jueves en las lagunas de la Reserva Ambiental de Desarrollo Sostenible del Lago do Piranha, en Manacapuru, un municipio en la ribera del río Amazonas y a unos 84 kilómetros de distancia de Manaos, según pudo constatar EFE.
Su muerte fue provocada por la fuerte bajada de los niveles de los ríos y por las temperaturas récord, que elevan la acidez de las aguas.

