Un día como hoy, dos de marzo, pero de 1936, Rafael Leónidas Trujillo Molina emitió el decreto 1523, en el que ordenaba que los diversos cuerpos de la Policía Municipal quedaban refundidos en el solo nombre de la Policía Nacional, órgano que iba a depender directamente de la Secretaría de Estado de lo Interior, Policía, Guerra y Marina, y se iba a regir por el Reglamento General del 15 de junio de 1923 hasta que se emitiera el relativo a la naciente institución.
Así nació la Policía Nacional de la República Dominicana, un cuerpo civil llamado a mantener la integridad de la población, pero que, debido a corrupción a lo interno, participación de algunos de sus miembros en actos de inescrupulosos, al igual que los famosos intercambios de disparos, degeneró en la desconfianza de los ciudadanos y sectores sociales, que reclamaban un cambio en la entidad.
Las primeras reformas comenzaron en la década del 80, cuando se crearon las escuelas de Investigaciones del Departamento Secreto (1983), Recuperación de Vehículos Robados (1983). Siguieron en 1994 con la creación de la Oficina de Seguridad Ciudadana, de Protección a la Mujer (1997), y en el nuevo milenio continuaron con la formación de varios departamentos del Gran Santo Domingo y comandos regionales, según un informe escrito por el coronel Pablo Antonio Castro Ramírez.

