Santo Domingo, RD. El empresario y político José Ignacio Paliza ha pasado a ser el funcionario de mayor poder e influencia en este gobierno que preside Luis Abinader.
Al caer en desgracia el otrora poderoso jefe de campaña del hoy Presidente, Roberto Fulcar, Paliza asume la responsabilidad del futuro político del mandatario, incluyendo el complejo proyecto reeleccionista ya en marcha, en su primera fase exploratoria y de diseño estratégico.
La destitución de Fulcar del Ministerio de Educación, dio al presidente del partido oficial una oportunidad que ha sabido capitalizar. Asumir las riendas políticas de la organización y la de su Presidente.
Y como si la suerte estuviera en su sangre, Paliza ve su mayor competencia palaciega alejarse del tren de gobierno y de la intimidad de su líder el presidente Abinader.
El exministro de la Presidencia y expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, Lisandro Macarrulla, se ve precisado a pedir una licencia y apartarse del gobierno que ayudó a establecer, para concentrarse en la defensa de la honorabilidad de uno de sus hijos señalado en el expediente Medusa como empresario de la construcción
Desplazado Fulcar y también el prestigioso Macarrulla, José Ignacio asume el liderazgo político del Partido Revolucionario Moderno y la tarea de poner en marcha las estrategias del ejecutivo. El ministro Administrativo de la Presidencia, con algunos golpes de suerte, se erige solitario como el poder detrás del trono.

En la parte política se le ve muy activo juramentando opositores que ya no creen en el Partido de la Liberación Dominicana o la Fuerza del Pueblo para pasar a militar a las filas del partido de gobierno.
En cuanto a la conformación de los 60 integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del partido que preside, su brazo fuerte se hizo sentir y entraron al órgano de gobierno interno perremeísta los previamente bendecidos por el expresidente Hipólito Mejia y Luis Abinader, presidente de la República.
En la gestión de gobierno, otras labores sobre sus hombros han tenido que ver con la política legislativa, presupuestaria y la celosa supervisión de las instrucciones del mandatario como ha sido el caso de las asistencias del Gobierno a los pueblos afectados por el huracán Fiona.
Derribadas las torres Fulcar y Macarrulla, Paliza, joven empresario y político, se erige como el alfil más importante del tablero reeleccionista. Deberá moverse con espacio a pocos errores para proteger al rey de los inminentes ataques feroces y frontales que arrastra consigo la lucha por el poder, en la carrera de Abinader por seguir en el trono, más allá del 2024.

