No hay dudas que el mundo se está recomponiendo. Las señales están de sobra. Vivimos en un escenario global en que la distancia ha dejado de existir y que todos los acontecimientos nos tocan.
Somos, además, un país pequeño de tamaño y de población, pero enclavado en un entorno planetario de geopolítica sumamente interesante. Incluso, con primacía histórica que no hemos sabido explotar.
Fuimos el contacto primero con los europeos y de ahí con el resto del planeta. Y desde aquí surgieron muchos de los acontecimientos más importantes de la región americana.
Y podemos decir que bendecido por la naturaleza. Quizás tenemos demasiado, para haber hecho tan poco.
Es hora de preguntarnos ¿qué debemos hacer?

