Santo Domingo.- El día en que Jesús celebró la Última Cena (la Pascua judía) junto a sus doce discípulos fue un momento cargado de emociones intensas.
Aun sabiendo lo que le esperaba, decidió quedarse y cumplir, compartiendo por última vez con los suyos.
Ya estaba en marcha el plan iniciado el día anterior con la traición de Judas y las autoridades estaban listas para actuar contra él; solo esperaban el momento indicado.
El Mesías vivía la antesala directa del arresto que se produciría apenas unas horas después de su último e íntimo encuentro con su gente más cercana.
La Última Cena (cf. Mateo 26, 17-29)
Ese momento marcó la institución de la Eucaristía (la santa Misa), pues la Iglesia católica fundamenta parte de su práctica litúrgica en ella.

