Este martes 17 de febrero se produce un eclipse solar anular, conocido como el “anillo de fuego”, un evento astronómico que despierta expectativa en todo el mundo.
En diálogo con LN+, el divulgador científico Esteban Tablón explicó que se trata de un eclipse particular porque la Luna no cubre por completo al Sol, sino que deja visible un borde luminoso. “Es anular porque la Luna está en su apogeo, el punto más alto, y se genera ese anillo espectacular”, señaló.
El eclipse ocurre cuando la Luna se cruza entre la Tierra y el Sol, indicó Tablón. En este caso, al encontrarse más alejada, su tamaño aparente es ligeramente menor y no llega a taparlo del todo.
Por eso se produce el llamado “anillo de fuego”, cuando la Luna cubre cerca del 96 % del disco solar y queda un contorno brillante alrededor.
¿Dónde se verá mejor? “Solo en la Antártida se puede ver completo y un poco en Tierra del Fuego”, afirmó Tablón.
El peligro de mirarlo sin protección
El especialista advirtió que este tipo de eclipses puede ser incluso más riesgoso que uno total, porque la luz solar sigue siendo intensa. Tablón fue contundente: “Es peor la luz porque te quema la retina de manera irreversible. El daño ocular después de mirar al Sol durante tres segundos no lo puede reparar ningún oculista”.
Por eso, remarcó que la observación solo se debe hacer con anteojos certificados bajo norma ISO 12312-2.

