Cada 9 de enero, se celebra el Día Mundial de la Electricidad Estática. La misma se define como el fenómeno que ocurre durante el desequilibrio de cargas eléctricas entre dos materiales.
Según se cuenta, la elección de esta fecha, para conmemorar esta efeméride, se debe al invierno que acontece en el hemisferio norte, por lo que, durante esta época, las descargas estáticas cotidianas se dan de manera usual.
En este sentido, la electrostática es una rama de la física que se encarga de estudiar los efectos que se producen en los cuerpos después de ser sometidos a cargas eléctricas.
De igual forma, se puede definir como el estudio del comportamiento de las cargas eléctricas cuando están en equilibrio.
En 1785, el físico francés Charles-Augustin Coulomb estableció la Ley de Coulomb, que trata sobre la atracción y repulsión de cargas eléctricas estáticas.
Pese que, a lo largo de los siglos, la electricidad estática se ha estudiado, fue en 2019 que se develó su mayor misterio de la mano de un equipo de científicos de la Universidad Northwestern, de Estados Unidos. Llevaron a cabo un experimento al analizar cómo se comporta la materia a nivel microscópico.
La conclusión fue, que, tras frotar dos superficies planas, que a nivel microscópico se perciben sus protuberancias, a partir de ahí se inicia la corriente eléctrica.

