Tras un invierno histórico por las abundantes precipitaciones y una primavera nublada, el verano arreciaba en California con una ola de calor que disparaba las temperaturas y aumentaba el riesgo de incendios forestales tras varios días afectando al suroeste de Estados Unidos.
El calor abrasador aumentará el viernes y durante el fin de semana en el centro y sur de California, donde mucha gente debe prepararse para el tiempo más caluroso del año, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.
Se esperaba que la mayoría de máximas durante el día superase los 37,7 grados Celsius (100 grados Fahrenheit) y las zonas desérticas podrían alcanzar los 48,8 C (120 F). No habría mucho alivio por las noches, cuando las temperaturas podrían mantenerse por encima de los 26,6 C (en torno a 80 F). Había un aviso por calor hasta el domingo para la zona interior de Los Ángeles, Ventura, Santa Bárbara y San Luis Obispo.

