Con la muerte de Natalí Santil, una joven de 26 años que fue asesinada el pasado jueves por su pareja, suman al menos 31 feminicidios en el país en lo que va de año.
Una gran parte de estos hechos violentos se cometieron con armas de fuego, armas blancas, golpes, heridas y hasta por quemaduras de alto grado.
El último caso registrado ocurrió la noche del jueves en el municipio de la Victoria, en Santo Domingo Norte.
De acuerdo con los familiares de Santil, la pareja de la víctima, un militar activo de la Fuerza Aérea identificado como Género Vargas Martínez acudió a la residencia que compartían para llevarle una cena y, tras una presunta discusión, le disparó mortalmente a la joven.
La joven deja en la orfandad tres hijos, de ocho y siete años, así como una bebé de dos meses, procreada con su verdugo. El acto que llevó a la tragedia fue delante de sus dos hijos mayores.
Vargas Martínez, de 40 años, se encuentra bajo custodia policial, pero los familiares de la víctima temen que sea puesto en libertad bajo fianza, ya que él sostiene fue en defensa propia.
El pasado 7 de junio, la ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, manifestó que “estamos sobre los 30 casos (feminicidios) y hay dos de ellos que están en proceso de investigación para determinar si son feminicidios o no”, al tiempo de manifestar que las estadísticas eran similares a las del año anterior.
República Dominicana figura entre los cinco países de Latinoamérica con mayores tasas de feminicidios, situándose en 2.7 por cada 100,000 habitantes, según Sven Pfeiffer, oficial de Prevención del Delito y Justicia Penal de la Office on Drugs and Crime (Unodc por sus siglas en inglés).
Asimismo, han deplorado que haya poco espacio en las casas de acogida para las mujeres que denuncian ser víctimas de violencia, así como condiciones inadecuadas a la hora de realizar las denuncias.

